Un repaso a la creación de la primera galería colaborativa en 2010, cuando compartir fotos de boda todavía era una auténtica carrera de obstáculos.
En 2010, compartir fotos de boda en internet era una auténtica carrera de obstáculos. Los fotógrafos entregaban sus fotografías en DVD o memoria USB, lo que obligaba a los novios a copiar manualmente los soportes para sus familiares y amigos. Peor aún, algunos invitados tenían que volver a pagar para conseguir las fotos que querían.
Esta situación me molestaba profundamente. Los novios ya habían invertido en un fotógrafo profesional. ¿Por qué complicar todavía más el acceso a esos recuerdos tan valiosos?
A esto se sumaba otro problema: los invitados hacían sus propias fotos con sus cámaras, pero esas imágenes acababan comprimidas en Facebook, con mala calidad, y ya no se podían imprimir correctamente. Todos esos recuerdos quedaban dispersos en distintos soportes y plataformas.
Ante esta situación, me hice una pregunta que lo cambiaría todo:
¿Por qué no crear una galería común en la que cada uno pudiera subir sus fotos en alta definición?
El verano de 2010 marcó el inicio de esta aventura. Dediqué mis vacaciones a desarrollar una primera versión del sitio, al que llamé My-Share.fr. El concepto era sencillo, pero revolucionario para la época: una plataforma única en la que el fotógrafo profesional y los invitados podían reunir todas sus fotografías.
Llegó el gran día. Repartí entre los invitados unas tarjetas con un código QR que llevaba directamente a la galería colaborativa de la boda. La experiencia superó mis expectativas: los invitados se sumaron enseguida a la idea, las fotos circularon con naturalidad y todos los recuerdos quedaron reunidos en un mismo lugar.
Esta primera experiencia satisfactoria sentó las bases de lo que más tarde se convertiría en MesGaleries.com. Al resolver un problema concreto al que se enfrentaban todos los organizadores de eventos, esta innovación abrió el camino a una nueva forma de compartir y conservar los recuerdos fotográficos.